Aerogenerador que flota en el aire
Se siguen buscando nuevos desarrollos para las energías renovables, nuevas maneras de recoger las fuentes de energía de una manera más eficiente. En este caso, se quiere aprovechar la fuerza del viento para generar energía en lugares donde ese viento no tenga obstáculos físicos para moverse libremente. Arriba, en el cielo.

Ésa es la razón del diseño de los aerogeneradores tradicionales. Un poste altísimo que sujeta las aspas del molino. La energía se genera a varios metros de altura porque allí sopla más viento. Sube a un rascacielos y lo comprobarás. O al pico de una montaña. Siguiendo esta idea, Ben Glass y Adam Rein, de la empresa Altaeros Energies, han diseñado un aerogenerador que puede volar y situarse en el cielo, donde la fuerza del viento es más consistente y menos intermitente. Se busca, en definitiva, aumentar la eficiencia en la producción de energía eólica.

Con este diseño tecnológico en materia de energía renovable y limpia, los diseñadores han ganado el premio ConocoPhillips 2011 de la Energía, un premio que pretende reconocer en Estados Unidos nuevas ideas que conduzcan a un desarrollo más sostenible.

El aerogenerador se basa en el diseño y el funcionamiento de los aerostatos, las aeronaves que se mantienen en el aire gracias a que contienen gases más ligeros que el aire atmosférico, lo que les permite volar o mantenerse en el aire (utilizados a menudo en operaciones militares).

En este caso, el gas ligero se encuentra en un rosco y, en el agujero de éste, se ubican las aspas del molino que permiten generar la energía. El gas usado es el helio, el mismo que se usa para elevar los dirigibles. Este aerogenerador puede llegar hasta 600 metros de altura.

El dispositivo concentra la corriente del aire y la dirige hacia las palas de la turbina. La energía generada se conduce a tierra a través del cable que, además, sirve para que se mantenga flotando en el aire.

Otra gran ventaja es que es fácil de transportar y se puede instalar y ponerse en funcionamiento en tan sólo un día. Así, puede ser perfecto para situaciones de emergencia o desastres naturales en los que se quedan sin electricidad en una región.