
Desde hace un par de años, la Comisión Europea trabaja junto a la compañía aeronáutica Airbus y varias aerolíneas y productores de biocarburantes en la investigación y desarrollo de biocombustibles para la aviación. El objetivo es usar dos millones de toneladas de biocarburantes para la aviación civil de la Unión Europea en 2020.
Itaka es un proyecto que se enmarca en el Séptimo Programa Marco de la Comisión Europea y una herramienta esencial para lograr el objetivo marcado. Para ello, se investigan aceites de camelina y vegetales usados para fabricar biocombustibles.















