
Pekín es una megalópolis con graves problemas de polución atmosférica, en su mayor parte producida por un tráfico denso que contrasta tremendamente con el también extendido uso de la bicicleta. ¿Y qué hay del transporte público? Existe una amplia red de metro, el autobús y el taxi, si bien ello no impide que la congestión sea de órdago, pero esta enconada polución disminuirá si prospera un proyecto piloto que, precisamente, busca promover el uso de energías limpias en el transporte público.
Vaya por delante que la promoción de las energías limpias mediante el uso de gas natural no es una afirmación correcta, mejor puntualizarlo. De hecho, no podemos considerar este tipo de gas una energía renovable, simplemente porque no lo es. Al mismo tiempo, hay que reconocer, sin embargo, que esta mezcla de gases ligeros que se encuentra en yacimientos de petróleo produce una menor cantidad de emisiones que otros combustibles derivados del crudo, y sobre todo emite mucho menos CO2 que el carbón.















