
Los colectivos implicados en las energías renovables, tanto empresariales como relacionados con la investigación, están realizando todo tipo de manifestaciones contrarias a la política energética gubernamental, cuyas reformas las cosen a impuestos al tiempo que eliminan las primas. Tras pronunciarse hace escasos días el de la biomasa, el eólico lo hace ahora, y no precisamente para demostrar su contento por los recortes.
Según la presidenta de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), Rocío Sicre, el sector dejará de ingresar la friolera de 600 millones de euros en España durante 2013 tanto por el nuevo impuesto del 7 por ciento a la producción eléctrica como por los recortes en subvenciones. Es más, mirando más allá, de seguir así las cosas la éólica sufrirá una merma de cerca de 6.000 millones de euros hasta 2020.









