Centros de datos como calefacción
Los centros de datos informáticos generan mucho calor. Son potentes ordenadores que no funcionan noche y día y nunca se apagan. Por esa razón, algunas empresas como Google o Facebook que, para funcionar, necesitan muchos servidores, los están ubicando en lugares fríos, de modo que se ahorra energía en refrigerarlos. Así, los centros de datos de llevan al Ártico, a Islandia o a otros países escandinavos.

Pero un equipo de investigadores de la Universidad de Virginia y de Microsoft Research está estudiando la posibilidad de hacer lo contrario: en vez de enfriar los servidores, utilizar el calor que generan. De este modo, pretenden utilizar los centros de datos para calentar hogares y oficinas.

La idea es no desaprovechar el calor que, de todos modos, sale de los servidores. Se colocarían donde actualmente está el sistema de calefacción de los edificios. Es otra forma de ser más respetuoso con el medio ambiente cuando cada vez está más claro que nos encaminamos a trabajar en la nube (cloud computing), es decir, en ordenadores alojados muy lejos de donde se trabaja, ya que eso implica muchos servidores trabajando sin parar, gastando energía y generando calor, lo que obliga a su refrigeración.

En un principio, el estudio presentado propone este sistema en las oficinas, pero no en los hogares. Aunque, si funciona…

El sistema tiene que tener en cuenta algunas situaciones, como el calor que se libera, que, si es mucho, hay que expulsarlo al exterior. Se calcula que el límite se situaría en los 35º C, como ocurre ahora con los centros de datos. Además, el sistema tendría que avisar en caso de que alguien tratase de acceder al mismo.

También se han probado pequeños centros de datos (de entre 40 y 400 ordenadores) como fuente de calor principal en una vivienda unifamiliar. Si habéis entrado alguna vez en una sala llena de servidores, sabréis el calor que generan todos esos aparatos funcionando. Así que, ¿por qué no aprovecharlo?