Los retos energéticos según Ban Ki-moon
El surcoreano Ban Ki-moon, actual secretario general de las Naciones Unidas, ha escrito un artículo con motivo del Año Internacional de las Energías Renovables 2012. En el texto cuenta su experiencia acerca de su relación con la energía.

Ban Ki-moon creció durante la Guerra de Corea. Por ello, ya desde pequeño sufrió carencias energéticas. Estudiaba a la luz de las velas a causa de los cortes en el suministro de luz. Aparatos como ventiladores o frigoríficos, tan normales en la actualidad, eran desconocidos para el joven Ban Ki-moon. Quien ha carecido de electricidad, sabe apreciar su valor. La realidad cambió para Corea (y para muchos otros países) y la electricidad permitió un mayor nivel de vida, sobre todo, más comodidad.

La energía permite desarrollar y mejorar vidas, negocios y economías. El mundo actual es inconcebible sin energía. Pero esto está cambiando el planeta, tanto el clima como los recursos y los ecosistemas.

El reto es doble y, desde un punto de vista, puede parecer contradictorio: proveer de electricidad a todo el mundo, hasta a la aldea más pobre del planeta, pero reducir el consumo, al tiempo que se obtiene más energía de fuentes limpias y renovables. Resumido en una expresión sencilla: energía renovable para todos.

Para lograr este gran propósito se necesita la colaboración de todos: los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil. Según el secretario general de la ONU, debemos enfrentarnos a dos retos urgentes. El primero, los millones de personas que usan las cocinas de carbón en sus hogares. Este método de producción energética contribuye al cambio climático y supone un peligro para las personas que lo usan que pueden morir asfixiados por el humo que producen estas cocinas.

El segundo gran reto es el cambio climático, producido, principalmente, por los gases de efecto invernadero que generan los combustibles fósiles. Esto nos lleva a terribles consecuencias, como un aumento de fenómenos climáticos extremos y de desastres naturales que destrozarán comunidades enteras y dejarán sin un futuro digno a las próximas generaciones. No podemos esperar más.