Energía eólica en Cuba

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Parece que se preparan cambios económicos en Cuba. El mismísimo Raúl Castro afirmó no hace mucho que así no podían aguantar por mucho más tiempo. Claro que, para propiciar el cambio, hay que realizar inversiones. ¿En qué se convertirá (porque tarde o temprano cambiará) el régimen cubano? La clave va a estar en esas inversiones. Según sean de un tipo o de otro. Cuba puede convertirse en el nuevo Cancún, es decir, una aberración turística contra el medio ambiente, puede convertirse en la nueva Florida, donde los jubilados estadounidenses pasen sus últimos días o puede convertirse, ojalá sea así, en un país que desarrolla energía limpias y es un ejemplo para el resto del planeta.

De momento, ya han comenzado los estudio que analizan la conveniencia o no del desarrollo de energías renovables en la isla. Se ha realizado estudios de prospección eólica en la zona norte de la provincia de Ciego de Ávila que han revelado la existencia de dos zonas con buenas posibilidades para instalar aerogeneradores.

Adonis Pérez Lorenzo, especialista en energías renovables en el territorio, explicó que los datos recopilados durante dos años en torres anemométricas de cincuenta metros de altura han ofrecido valores positivos en los lugares conocidos como El Cuatro, cerca de la localidad de Chambas, y Turiguanó, cerca de Morón.

El investigador informó que, en El Cuatro, la velocidad de los vientos supera los seis metros por segundo al año, medición considerada muy buena para producir energía eólica y que otorga una buena razón para instalar molinos de viento con una capacidad de generación de dos megavatios.

Pero aún puede haber más sitios donde montar aerogeneradores sea una buena idea. Pérez Lorenzo precisó que en una segunda etapa del proyecto se realizarán pruebas en Cunagua y Florencia para comprobar científicamente lo que ofrecen las condiciones naturales de ambos lugares.

En 2010, el parque eólico Turiguanó, con un solo aerogenerador, de los dos que posee, aportó al Sistema Electroenergético Nacional (SEN) 296,7 MWh con un ahorro de 81 toneladas de petróleo y dejó de emitir a la atmósfera 256 toneladas de dióxido de carbono. ¿Podría convertirse Cuba en un ejemplo de desarrollo de la energía limpia? Ojalá.

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