Caso práctico: un año con energía solar en una vivienda

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0


Una vivienda que lleva un año funcionando con energía solar, con 41 paneles instalados sobre el tejado. ¿Cuál ha sido el balance de ese año, ha sido beneficioso para sus habitantes? Para comprobarlo, se ha estado monitoreando la producción de energía durante ese año.

Tras los 12 meses, se han generado 13,8 MWh de electricidad, mientras que se han utilizado sólo 7,59 MWh. Este exceso de energía se puede usar como crédito en la factura eléctrica (en el estado de Estados Unidos donde se ubica la casa). Los números muestran, por tanto, que la decisión de instalar energía solar ha sido buena. Pero tiene sus ventajas y sus desventajas.

La familia que cuenta experiencia reconoce que se dieron una serie de circunstancias para apostar por la solar. La primera de ellas, y quizá la de más peso para seguir con el proyecto, fue recibir una herencia de alto valor. En Estados Unidos, si no gastas ese dinero en cinco años se paga una barbaridad en impuestos, así que esta familia, que siempre había sido ecologista, decidió invertir en las placas solares. Por otra parte, tenían una casa en propiedad con un tejado orientado al sur, perfecto pues para la instalación de energía solar.

Antes de decidirse del todo, calcularon cuánta energía necesitaban o, dicho de otra forma, cuántos paneles tenían que instalar. Así, la empresa a la que encargaron el proyecto calculó que sería necesario colocar en el tejado esos 41 paneles de 230 vatios cada uno, que producirían 12,05 MWh de electricidad en un año.

La inversión fue de 51.865 dólares, incluyendo instalación, permisos, inspecciones, piezas, mano de obra y garantía. Pero, por otro lado, esa inversión compensó parte de los impuestos por la herencia recibida. En definitiva, contando con ayudas y deducciones de impuestos, el coste neto fue de 29.205 dólares.

Hay que aclarar que hay otras formas de financiación en algunos estados, dirigidas a personas que no tengan una economía tan solvente, que no puedan invertir una gran cantidad de dinero. Son empresas que se ofrecen para correr con el gasto de la instalación solar (que es propiedad de la empresa que la instala, no de los habitantes de la vivienda) y recoger los beneficios de las ayudas y de otros conceptos. El dueño de la casa, por su parte, ahorra dinero en la factura eléctrica.

Sistema sencillo y sin mantenimiento

El sistema completo no es muy complicado. Los paneles generan electricidad a partir de luz solar. Esa energía es corriente continua (CC) y debe transformarse en corriente alterna (CA), por lo que se necesita un dispositivo inversor. La familia del caso que tratamos decidió colocar un inversor por cada panel porque supone algunas ventajas.

En primer lugar, si un panel o el inversor falla, es más fácil de localizar y arreglar. En segundo, los inversores usados envían en tiempo real los datos de todos los paneles a un pequeño servidor web con el que se puede seguir el rendimiento de la instalación fotovoltaica.


Gracias al servidor web y a los datos que es capaz de procesar, se pueden crear gráficos que muestran el tiempo de la zona (muchos sol, nublado, lluvia) y su relación con la energía que se produce. Se puede ver, también, que en los días más largos del verano se produce más energía.

Una última ventaja de las placas solares es que el sistema no necesita mantenimiento. Los paneles tienen una garantía de 25 años, lo mismo que los inversores de corriente.

Este es un caso concreto de un Estado concreto (Pensilvania, al sur de Nueva York, en el noreste del país) de Estados Unidos. Todos estos factores no se pueden extrapolar a otros países, ni siquiera a otros Estados del mismo país, pues cada uno tiene sus propias leyes en esta materia. Pero es una muestra de que, con leyes apropiadas y empresas y tecnologías eficientes, instalar energía solar sale muy rentable. Hay administraciones que apoyan este tipo de energía renovable y limpia y gobiernos que no tienen la valentía de enfrentarse a los oligopolios de empresas eléctricas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *