Desaladoras con placas fotovoltaicas, la opción más ecológica

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Las desaladoras pueden ser muy útiles, casi indispensables, en regiones con escasos recursos hídricos, pero consumen mucha energía para realizar el proceso de separación de la sal y el agua. Por ello, se investigan métodos que reduzcan ese consumo de energía o que lo generen de manera renovable.

Emiratos Árabes Unidos, en medio del desierto, es un país que se necesita esta tecnología para proveerse de agua potable. Muchas comunidades rurales se encuentran aisladas y sin agua potable cerca. Pero, si bien les falta un recurso tan vital como el agua, les sobra otro: la radiación solar.

El camino, pues, está claro: usar la energía renovable que proporciona el Sol para la desalación del agua de mar. Los investigadores analizan cuál es el mejor método dentro de las tres opciones de desalinización:

  • Un destilador solar que utiliza la radiación directamente para evaporar el agua y separar la sal.
  • Un sistema local de placas fotovoltaicas que genera electricidad a través de ósmosis inversa para que el agua pase a través de un filtro que elimina la sal.
  • Un sistema que transporta el agua desalinizada desde 500 kilómetros de distancia.

El estudio se llevó a cabo con la premisa de producir 1.250 litros de agua potable por día para una comunidad de 25 personas. También se tuvieron en cuenta otros factores, como impactos en el medio ambiente, contribución al cambio climático, uso del suelo o cómo afectaba a la fauna salvaje.

Desde todos estos puntos de vista, la energía fotovoltaica era el sistema que suponía un menor impacto ambiental. Los otros dos sistemas, el destilador solar de modo natural y el sistema de transporte desde un punto centralizado, impactan de uno u otro modo en el medio ambiente. Como era fácil de prever, por ejemplo, la entrega en camiones de agua desalinizada tiene un mayor impacto en el cambio climático.

La evaporación natural no es conveniente

Con todo, separar la sal directamente con la radiación solar, a través de la evaporación, es el método más perjudicial para el medio ambiente.

La desalinización sostenible y respetuosa con el medio ambiente, por tanto, y con la tecnología actual, así como viable económicamente, es la que se realiza con la ayuda de la energía solar fotovoltaica.

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