Instalación solar en Cayo Paloma, Florida


Pigeon Key es una pequeña isla que forma parte de los Cayos de Florida de unos 20.000 metros cuadrados de extensión. Es un famoso destino turístico rodeado de naturaleza salvaje y espléndidas playas. El único inconveniente era que la red general de electricidad no llegaba hasta allí. La energía solar soluciona este problema.

En la isla, también conocida como Cayo Paloma, se ha instalado un sistema fotovoltaico solar con una potencia de 24 kW que cuenta con baterías de respaldo como seguridad.

Pigeon Key se encuentra entre Key West y Key Largo. Muchos turistas llegan allí en busca de su agua transparente y una espectacular vida marina que se puede disfrutar buceando. La única forma de llegar allí es en un barco o cruzando a pie un puente de 3,5 kilómetros de longitud.

Un paraíso natural que, hasta ahora, dependía de derivados del petróleo para generar energía. El transporte del diésel se realiza con barcos desde el continente, desde la punta del estado de Florida. Es un método costoso y peligroso que pone en riesgo el delicado y valioso ecosistema de la zona.

Ya no es necesario usar diésel

La Fundación Pigeon Key es una de las visitas obligadas en la isla: hay un Centro de Ciencias Marinas y un museo de la historia de la isla. La Fundación tiene doce edificios. Y ahora también tiene una granja solar que proporciona electricidad a la isla.


La empresa Salt Service Inc. ha diseñado y ejecutado la instalación solar de 24 kilovatios (kW). Son 96 módulos solares fotovoltaicos monocristalinos de alto rendimiento montados sobre una resistente estructura de aluminio capaz de resistir fuertes vientos de hasta 290 km/h. Cabe recordar que, por la zona, pasan huracanes.

Además, la instalación solar cumplirá otra función: la de dar sombra a los miles de visitantes que llegan a la isla y quieren protegerse del Sol. Con la instalación solar, se reducirán, aproximadamente, en 61 toneladas, las emisiones anuales de dióxido de carbono (CO2).

Cuando la instalación solar comenzó a funcionar, los generadores diésel se apagaron y el silencio reinó en la isla. Ahora sí, una isla totalmente paradisiaca.

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