Plan de desarrollo de las renovables en los países del Magreb

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0


El mundo árabe está viviendo cambios muy importantes. El pueblo se ha cansado de dictadores que viven de forma lujosa mientras sus súbditos se encuentran en la miseria. Libia es un ejemplo, pero no es el único. Tal vez estas revoluciones más o menos violentas desemboquen en gobiernos democráticos en algunos países del norte de África. Y, quizá, estos gobiernos democráticos, apoyados por Europa y, en menor medida, por Estados Unidos, China y otros países, puedan unirse en una asociación política transnacional y cooperar en el desarrollo de proyectos.

Uno de estos posibles desarrollos económicos, aprovechando la cantidad de horas de sol que estos países tienen al año, puede ser un gran plan de desarrollo de las energías renovables. Desde Marruecos a Mauritania, varios países del Magreb pueden beneficiarse del plan para la producción y gestión de las energías renovables que se anunció hace unos meses. Egipto, Sudán, Argelia, Túnez, Libia, países con gran potencial para las energías no contaminantes y que están experimentando cambios políticos.

La Oficina Regional para África de la Comisión Económica de Naciones Unidas será el organismo que pondrá en marcha este ambicioso proyecto. Contará con la colaboración del Programa de la ONU para el Desarrollo, el Banco Mundial y el Banco Africano para el Desarrollo. Es bastante probable, además, que participen países europeos, sobre todo, los mediterráneos.

Los objetivos principales son desarrollar avances tecnológicos y formar a personal especializado para que sean capaces de gestionar esas energías renovables de las que disfrutaría, no sólo los propios países árabes, sino también los europeos. La energía solar y la eólica pueden tener mucho tirón en esos países.

No sólo es una forma de ayudar al medio ambiente, de luchar contra el cambio climático y de reducir ostensiblemente la dependencia ante los combustibles fósiles. También es una forma de ayudar a unos pueblos que se están rebelando contra la tiranía para que alcancen cuanto antes una sociedad democrática. Sin desarrollo económico no será posible una estabilidad que permita el normal funcionamiento de gobiernos elegidos por el pueblo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *