Energía eólica y conservación de la fauna

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0

En el marco del primer congreso científico sobre energía eólica y conservación de la fauna, celebrado en Jerez de la Frontera, España, la organización SEO/BirdLife presentó ante la comunidad científica, consultores de impacto ambiental, promotores y representantes de la administración pública, una versión actualizada de las directrices para la evaluación del impacto de los parques eólicos en aves y murciélagos.

SEO/BirdLife destaca la importancia de realizar una adecuada planificación, evaluación y seguimiento de los proyectos eólicos, ya que se calcula que los molinos instalados en España, más de 18.000 aerogeneradores, podría estar causando una mortalidad anual de aves y murciélagos comprendida entre los 6 y los 18 millones de individuos.

Este número debe ser interpretado correctamente, según el tamaño de las poblaciones y el estado de conservación de las especies. Algunas tasas de mortalidad muy pequeñas pueden condenar a especies amenazadas, como el águila imperial ibérica o el buitre negro, a la extinción.

Uno de los principales problemas que SEO/BirdLife quiere señalar es la inadecuada realización de los estudios de impacto ambiental (EsIA), que suponen la autorización de parques eólicos en zonas incompatibles con la conservación de especies amenazadas. En un análisis realizado sobre 116 estudios de impacto ambiental de proyectos eólicos presentados a información pública, el 80% de ellos no habían considerado la distribución, la abundancia, el uso del territorio, la selección del hábitat ni el uso del espacio aéreo de ninguna de las especies de aves y murciélagos presentes en el área de estudio.

Otro factor clave que hay que cuidar es la vigilancia ambiental que se realiza una vez que los proyectos se ponen en marcha. SEO/BirdLife reclama una estandarización de los protocolos de seguimiento con el objeto que poder analizar y comparar los resultados obtenidos y, para ello, propone una metodología.

En el caso concreto de Andalucía, su Ejecutivo autonómico puso en marcha, en 2005, un programa de control de mortalidad en los parques eólicos. La Consejería de Medio Ambiente ha reforzado la vigilancia ambiental y, además, indica a los parques eólicos las paradas de emergencia que tienen que realizar, actuaciones que han llevado a lograr que las cifras de muertes de aves rapaces y planeadoras se rebajen en más de un 40%, y hasta un 50% en el caso de los buitres leonados.

1 comentario

  1. A ver si lo entiendo: En un documento de 117 páginas, la SEO hace recomendaciones para los EIA de los parques eólicos, pero despacha en 3/4 de hoja la “justificación” de su “estudio”: Sobre el 8% de los parques, calcula 2 muertes/aerogenerador, supone que sólo se detecta un 14% y multiplica por 24 quincenas anuales y 17.780 molinos para “hallar” 6 millones. Afirma que la búsqueda se hace solamente en 1/3 del área, y así “obtiene” la cota superior de 18 millones. ¿Con meras reglas de tres? ¿Es eso seriedad estadística?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *