Interés médico en bacterias que viven en las placas solares

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Celula solar
Las placas solares podrían ser de utilidad en campos que ni imaginamos. Entre otras aplicaciones, hay una sorprendente que nada tiene que ver con las energías renovables. Su razón de ser nos lleva a la existencia de comunidades de bacterias en las mismas placas fotovoltaicas, cuyas características ha despertado el interés científico.

El hallazgo de estos microorganismos ha permitido descubrir un ecosistema caracterizado por albergar una gran diversidad de especies de bacterias que tienen la particularidad de resistir altas temperaturas. Su interés es precisamente éste, la resistencia que demuestran a la hora de lograr sobrevivir en un entorno tan hostil.

Aplicaciones médicas y cosméticas

En la investigación que ha resaltado estas propiedades han participado distintas entidades: la empresa biotecnológica Biópolis, Lifesequencing, especializada en secuenciación genómica, y la Universitat de Valencia.

El resultado del trabajo, realizado sobre distintos paneles solares situados en el campus universitario valenciano durante tres años, ha demostrado que se trata de un entorno de gran interés científico que podría tener aplicaciones tanto a nivel médico como cosmético.

Se destaca la particularidad de estos microorganismos por las condiciones extremas de su hábitat, en particular la temperatura y la radiación solar. Se trata de una gran diversidad de especies de bacterias que abren la puerta a un sinfín de aplicaciones biotecnológicas en cosmética y médica.

El trabajo ha destacado posibles utilidades para el diseño de una nueva generación de cremas solares o, por ejemplo, productos innovadores para tratar enfermedades relacionadas con la diabetes, la obesidad y el estrés celular, entre otras.

Los futuros estudios orientados en este sentido aprovecharían los mecanismos de defensa que les permiten vivir en estas extremas condiciones para así poderles encontrar utilidades en los campos apuntados o quizá en otros. Todavía queda un largo camino hasta su comercialización, pero el hallazgo invita al optimismo.

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