Baterías estructurales para vehículos eléctricos


Los científicos de BAE Systems trabajan en un método más efectivo para almacenar electricidad en las baterías, lo que aumentaría la autonomía de los vehículos eléctricos y llevaría a muchos conductores a decantarse por la compra de coches que no contaminan. Como otros inventos de la humanidad, la idea proviene del ámbito militar.

BAE Systems desarrolló la tecnología para aligerar la carga que deben llevar los soldados en sus mochilas, una carga que puede llegar a los 76 kilogramos y que incluye varios objetos eléctricos. La idea era clara: si se disminuía la carga de estos dispositivos electrónicos, también se disminuiría la carga total. Estas baterías almacenan la energía eléctrica dentro de la estructura física del propio aparato, así que no se necesitan baterías tradicionales, muy pesadas.

Claro que, por suerte, del ámbito militar suele trasladarse al sector civil. Para demostrar las aplicaciones de la tecnología, BAE Systems se ha asociado con el fabricante de coches de carreras Lola. Así, el coche de carreras de Le Mans, Lola-Drayson B12/69EV, un cero emisiones con 850 CV de potencia, incorporará baterías estructurales para potenciar algunos de los sistemas electrónicos del vehículo. El objetivo es que el Lola-Drayson B12/69EV sea el vehículo de carreras eléctrico más rápido del mundo.

Pero estas baterías estructurales, no sólo sirven para vehículos eléctricos, sino para casi cualquier objeto que funcione con energía eléctrica. Desde los más minúsculos aparatos hasta vehículos enteros. Cualquier sector que se aproveche de la tecnología puede conseguir diseños más eficientes, elegantes y ligeros.

Para desarrollar la tecnología, los científicos de BAE Systems fusionaron elementos químicos de las baterías en materiales compuestos que pueden ser moldeados en complejas formas en tres dimensiones y, de esta forma, desarrollar la estructura del dispositivo. A partir de ahí, se puede enchufar o recargar y también obtener electricidad de fuentes de energía renovables, como la solar o la eólica.

El proceso utiliza elementos químicos de las baterías basados en níquel. Pero quizá el proceso pueda mejorarse con bateŕias de ión-litio y polímero-litio, como las que se usan en los dispositivos electrónicos de pequeño tamaño.

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