Chernóbil: ¿De zona catastrófica a granja solar?

Chernobil
Si dice la sabiduría popular que la mancha de mora negra, con mora verde se quita, de igual manera las energías renovables podrían borrar el negro recuerdo que asociamos al desastre nuclear de Chernóbil. Siguendo una lógica, si no similar, muy parecida, un proyecto de reconstrucción de la zona catastrófica de Chernóbil aboga por esta idea.

Un Chernóbil verde

En efecto, la zona catastrófica de Chernóbil podría convertirse en una enorme planta solar. Así lo cree, al menos, el ministro de ecología de Ucrania, Ostap Semerak, en una presentación en la que se presenta un proyecto como desideratum gubernamental para recuperar la zona.

En concreto, proponen que parte de su zona de exclusión se convierta en una planta solar. Una idea que, lejos de ser descabellada, tiene su lógica. Según argumenta Semerak, este área es muy peligrosa para vivir, establecer granjas o llevar a cabo cultivos.

Así pues, aprovechar la gran extensión de terrenos ahora desaprovechada con este proyecto sería una solución interesante. Además, apunta que junto a los paneles fotovoltaicos se pueden emplazar tanto generadores eléctricos como cultivos energéticos.

Con tal objetivo, se pretende poner a disposición de inversores, tanto locales como extranjeros, un total de 6.000 hectáreas de la zona de exclusión. Lo que no aclara es si las labores de mantenimiento podrían hacerse de forma automatizada o también requerirían de la presencia de personas, un riesgo añadido.

Desastre nuclear turístico

Por su parte, la central nuclear nipona de Fukushima Daiichi, que también sufrió un accidente con consecuencias terribles coincidiendo con el tsunami de 2011, se ha convertido en lugar turístico.

Su introducción en la ruta turística de puntos del planeta que tienen en común marcados por la desgracia no deja de sorprender, compartiendo programa con el campo de concentración nazi de Auschwitz o el lugar donde asesinaron a John Lennon.

Aunque la zona cero sigue teniendo una alta radiactividad y, de hecho, muchas personas siguen desplazadas, el área empieza a recibir sus primeras visitas turísticas. Una polémica manera de hacer caja, sin duda.

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