Cómo funciona un aerogenador


La energía eólica crece por todo el mundo. En el paisaje de muchos países han surgido esos altísimos molinos que funcionan con unas enormes aspas. ¿Pero cómo funcionan? En realidad, siguen los mismos principios básicos que los tradicionales molinos que lleva usando el ser humano desde hace siglos, molinos que servían para moler trigo o sacar agua. Sólo que los modernos aerogeneradores son algo más sofisticados.

La mayoría de los aerogeneradores funcionan gracias a la fuerza del viento que recogen tres enormes aspas. Estas aspas tienen que conectarse a un generador, que es el que produce la electricidad. El viento mueve las aspas que, a su vez, mueven el engranaje interno del molino.

Este engranaje mueve una dinamo o un alternador, que es lo que produce la energía. La energía se puede almacenar en baterías o transferir directamente a la red de distribución para su uso casi inmediato. En realidad, su funcionamiento es muy sencillo. Lo complicado es construirlos e instalarlos con un bajo coste y conseguir una mayor eficiencia energética, que produzcan más electricidad al estar mejor diseñados.

Hay tres variables principales de las que depende la producción de energía de un aerogenerador. Pero el hombre sólo puede controlar una de ellas. El primer factor es la velocidad del viento: un viento más fuerte produce más energía. Por eso los parques eólicos tratan de ubicarse en regiones ventosas. La densidad del aire es el segundo factor que tampoco puede controlar el ser humano. Una densidad más alta del aire hace más eficiente la producción de electricidad por la turbina. Cerca del mar, la densidad del aire suele ser más alta, y esto es una ventaja para los parques eólicos situados en alta mar.

El tercer factor, que, esta vez sí, puede controlar el hombre, es el diseño del molino, las aspas, la tecnología, etcétera. En principio, cuanto más larga sea el aspa, más electricidad podrá producir. Doblando la longitud del aspa se consigue cuatro veces más energía. El problema viene en conseguir una instalación sencilla y que esa mayor longitud no suponga una mayor fragilidad y el aspa acabe por romperse.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *