Un embudo para mejorar la eficiencia solar

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Para mejorar los paneles solares se investigan, en especial, nuevos materiales, buscando la reducción de costes al tiempo que se aumenta la eficiencia energética. Pero un grupo de científicos ha decidido plantear el asunto desde otro punto de vista: la forma de la tecnología.

Investigadores del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) están probando una nueva tecnología que usa un embudo. En realidad, lo del embudo es una metáfora para explicar el funcionamiento: los electrones separados de los átomos por la energía de los fotones son impulsados hacia el centro de la estructura, pero por fuerzas electrónicas, no por la gravedad (o cualquier otra fuerza física).

El material puede tener la forma de un embudo. Es una lámina estirada de material infinitamente delgada que empuja electrones hacia abajo, hacia su centro, gracias a una aguja microscópica que actúa sobre la superficie y produce una curvatura en forma de embudo.

La presión ejercida por esta aguja provoca una deformación elástica que, además, crece más en el centro de la lámina. La tensión variable cambia la estructura atómica de modo que se pueden recibir diferentes longitudes de onda de luz: no sólo la luz visible, sino también parte del espectro invisible en el que se concentra una gran parte de la energía de la luz del Sol.

Los investigadores usan como material semiconductor el disulfuro de molibdeno (MoS2), con el que se pueden producir películas solares de una sola molécula de espesor. Han hecho cálculos con la ayuda de modelos informáticos y creen que la energía potencial de los electrones se puede aprovechar mejor gracias a esa forma de embudo.

Recibe diferentes colores de luz

La diferencia entre el disulfuro de molibdeno y el silicio (el material más empleado para fabricar células solares) es que con el primero se podría alterar la tensión de la película con esa configuración de embudo solar y lograr que las diferentes partes de la misma respondan a diferentes colores de luz. En definitiva, se podrían aprovechar más tipos de rayos solares para generar energía.

Otro beneficio es que el embudo de energía solar conduce los pares al sitio de recolección en el centro, lo que puede ser una manera mucho más eficiente de reunir la carga y producir electricidad.

Hasta ahora, la idea sólo se ha contemplado desde el punto de vista teórico. Ahora queda comprobar el funcionamiento en condiciones de laboratorio, es decir, reales.

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