Aerogeneradores más eficientes por su disposición


Cardumen es una palabra poco utilizada que significa banco de peces, una forma que tienen algunas especies de moverse juntos, acompasadamente, como si fueran un solo animal, de una forma sincronizada que sorprende por su exactitud. Por supuesto, esto no lo hacen por ensayar un número de ballet o de natación sincronizada, sino por otros motivos, como protegerse de los depredadores. La unión hace la fuerza.

Estas formaciones compactas son a menudo estudiadas por los científicos, ya que, de ellas, se pueden sacar enseñanzas muy provechosas. Ingenieros en California se han inspirado en el movimiento colectivo de los peces para diseñar turbinas que aprovechan, de forma mucho más eficiente, las propias turbulencias que generan y producir así más energía.

Las aspas de los aerogeneradores producen turbulencias que pueden llegar a resultar fuertes. Por este motivo, los molinos tienen que tener una distancia de separación mínima. Si no tiene esta precaución, los aerogeneradores podrían quedar dañados o, incluso, caerse. Esto, evidentemente, limita la productividad de los parques eólicos según el espacio disponible: más o menos, unos dos vatios por metro cuadrado. El nuevo diseño de disposición de los molinos promete una eficiencia diez veces mayor.

Las nuevas turbinas están siendo probadas en el desierto de California, en una parque que usa turbinas con ejes verticales y que aprovechan la turbulencia proveniente de direcciones múltiples. El gran avance es que las turbinas están desplegadas basándose en una matriz que imita la dinámica de fluidos utilizada por los bancos de peces. Los peces se alinean de tal forma que optimizan su propulsión.

El nuevo diseño coloca pares de turbinas que giran en dirección contraria canalizando las corrientes de aire hacia turbinas cercanas y minimizando la pérdida de energía por turbulencia. Los pequeños peces nos dan una lección de física de fluidos.

Además, los nuevos aerogeneradores con más pequeños, tienen apenas diez metros de altura, de modo que son menos dañinos para aves y murciélagos.

Todavía queda probar la idea en un parque a gran escala. Ojalá funcione.

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