Científicos piden que se prohíba la construcción de nuevas centrales térmicas

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Hay previstas centrales térmicas que funcionarán con carbón para generar hasta 1,4 millones de megavatios (MW). ¿Es esto apostar por las renovables, es combatir el cambio climático? Alemania, la mayor parte de Europa, en realidad, así como China, Estados Unidos y otros países, apuestan por las energías limpias. Pero las emisiones de dióxido de carbono (CO2) son un problema global, de modo que si, en algunas regiones se construyen parque eólicos o plantas solares y en otros lugares se construyen centrales eléctricas que funcionan con combustibles fósiles, no se solucionará el problema. De hecho, se agravará.

Los mayores inversores del mundo creen que hay que enfrentar urgentemente el cambio climático. Porque, si no, los desastres naturales que provocará costarán mucho dinero a las empresas y a los países.

A pesar de todas estas advertencias, hay en el mundo muchos detractores de las energías limpias y renovables. Dicen que cuestan demasiado y que no son viables desde le punto de vista técnico.

Tres científicos expertos en energías renovables han publicado una carta en la revista Nature en la que se han mostrado muy críticos con los combustibles fósiles. Creen que se debería prohibir totalmente la construcción de nuevas centrales térmicas.

Los tres científicos (Keith Barnham, del Departamento de Física del Imperial College de Londres, Kaspar Knorr, del Instituto Fraunhofer de Energía Eólica, en Kassel, Alemania, y Massimo Mazzer, de la CNR-IMEM, Parma, Italia) argumentan que la energía solar podría proveer toda la energía que necesita el mundo para 2020, utilizando la tecnología existente y el almacenamiento. El camino: el modelo de subvenciones alemán.

Mejora en la tecnología y ahorro energético

Algunos críticos con las renovables aseguran que el coste de implantar las energías renovables de Alemania ha sido muy alto. Sin embargo, los precios han disminuido en los momentos de máxima demanda energética. La lucha, por tanto, no es ya tecnológica. Es informativa, es saber cuánta energía se puede generar sólo con fuentes de energía renovables y apostar por ello.

Además, hay que contar con que la tecnología seguirá mejorando, siendo más eficiente, mientras que los ciudadanos están cada vez más concienciados y no malgastan energía. Un cambio de paradigma total que puede llevarnos a un mundo sin petróleo. Es posible. Lo más difícil será luchar, no contra el cambio climático, sino contra los que se enriquecen con el uso de los combustibles fósiles.

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