Islas donde almacenar energía renovable

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Dinamarca produce la gran mayoría de la energía que necesita con fuentes de energía limpias y renovables. En caso de que produzca más de la que necesita, puede exportarla a otros países. Pero también resulta cada vez más factible almacenarla para épocas en que sople menos viento o haya una demanda mayor de energía en el país. Para ello, está planeando levantar una isla artificial donde guardar toda esa energía. Una gran reserva de energía limpia.

Cuando esta isla de almacenamiento de renovables se encuentre a pleno rendimiento, Dinamarca puede estar totalmente preparada para no tener que depender de los combustibles fósiles. Un Estado que no contamina y que no contribuye al cambio climático global.

Se quiere así resolver el gran problema de las energías solar y eólica, que sólo pueden funcionar cuando hay sol o sopla el viento. Esta gran isla artificial funcionaría con un sistema de bombeo de agua y, de este modo, se equilibraría todo el sistema energético del país.

La idea está siendo desarrollada por el estudio de arquitectura Gottlieb Paludan con la colaboración del Laboratorio Nacional para la Energía Sostenible de la Universidad Técnica de Dinamarca. La iniciativa puede exportarse a otros países como China, India, Bahrein y California.

El proceso se parece a la forma de funcionamiento que tiene una central hidroeléctrica reversible, llamada así porque tiene la capacidad de aumentar la energía potencial del agua consumiendo, en el propio proceso, energía (aunque menos, se entiende). Se trata de elevar el agua a un nivel superior. Es un sistema concebido para satisfacer la demanda energética en horas de gran demandad de energía y almacenarla en horas en las que baja el consumo.

Así, el agua de mar iría a parar a una especie de embalse construido en la isla artificial y cuando la demanda fuera baja, habitualmente por la noche, se bombearía el agua impulsada por turbinas eólicas y se vaciaría el embalse, produciendo, a su vez, energía. Además, como el embalse ya se encuentra dentro del agua, no es necesario crear dos embalses a diferentes alturas.

Estas islas de almacenamiento de energía podrían tener una extensión de entre 1,5 y 45 kilómetros cuadrados y serían capaces de almacenar energía entre 800 a 35.000 MWh. Incluso se podrían construir viviendas o zonas verdes en la isla. Faltan muchos detalles antes de poder ponerlo en marcha (análisis geológicos, económicos, etc.), pero las previsiones más optimistas apuntan a que en siete u ocho años podría estar funcionando una de estas islas.

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