Microrred distribuida en una cárcel para el autoabastecimiento energético

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Se ha finalizado un proyecto de energía distribuida en la cárcel Santa Rita, California, Estados Unidos, con capacidad para cuatro mil presos. Es un sistema que centraliza energía proveniente de células de combustible, paneles solares, turbinas eólicas y generadores diésel, todos ellos ubicados en la cárcel. Así, se forma una microrred que permite a la cárcel el autoabastecimiento energético, sin depender de grandes plantas eléctricas del exterior.

El sistema es capaz de mantener la corriente incluso cuando las tormentas provocan cortes en la red, algo indispensable para un lugar de máxima seguridad. El sistema de microrred distribuida, además, supone un ahorro de 100.000 dólares al año (unos 80.000 euros).

Para que el sistema sea totalmente fiable es esencial una serie de baterías que almacenan energía. La microrred ha sido desarrollada por Chevron Energy Solutions y es una de las mayores y más avanzadas de Estados Unidos. Es el último ejemplo de una nueva tecnología de red inteligente, una alternativa más limpia, fiable y, normalmente, más barata que la red convencional. La inversión compensa económicamente con subvenciones y, en algunos lugares, incluso sin ellas.

Las microrredes, además, permiten nuevos usos para las energías solar y eólica. La intermitencia de estas fuentes de energía hace que su gestión resulte un reto. Pero, al combinarlas con baterías y otras fuentes de energía, pueden ser un refuerzo fiable de las fuentes energéticas convencionales.

Las microrredes usan un software especial y electrónica de potencia para integrar múltiples fuentes de energía y sistemas de almacenaje para proporcionar electricidad las 24 horas del día. En el caso del sistema instalado en la cárcel Santa Rita, se han instalado controladores en red en cada fuente de energía, también en un gran grupo formado por miles de baterías, así como en el punto en que la cárcel se conecta a la red, para coordinar la energía de los generadores diésel, los paneles solares y, en fin, todas las fuentes. El sistema informático usa algoritmos para que el sistema consiga el máximo potencial de cada fuente de energía.

En ocasiones, se puede usar la capacidad del sistema para disminuir el consumo energético temporalmente en la cárcel en usos como el aire acondicionado o la iluminación y crear un excedente energético para vender a la red.

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