Plan alemán para desarrollar la energía eólica marina


Angela Merkel quiere fomentar la construcción de parques eólicos en alta mar, así como la ampliación de la red de distribución eléctrica en Alemania, dentro del marco de una política de cambio energético. Alemania decidió el pasado año 2011 abandonar la energía nuclear en 2022. Este impulso a la eólica marina, ha señalado Merkel, es el segundo gran proyecto político para ampliar las redes de distribución para distribuir energía eólica desde el norte hacia el sur.

Por su parte, el ministro alemán de Economía, Philipp Rösler, desea optimizar la planificación para acelerar el cambio energético en Alemania y considera decisivo que las empresas inviertan ahora para conseguir resultados a medio plazo. Una política a medio plazo.

El ministro alemán de Economía ha anunciado que se va a redactar para final de año un proyecto de ley que determine las necesidades de ampliación de la red y simplifique los procedimientos legales con competencias exclusivas para el Tribunal Federal Administrativo.

Alemania consultará a la Comisión de la Unión Europea hasta qué punto la legislación europea, especialmente la relativa al medio ambiente, puede ser adaptada para que el desarrollo de las redes se realice rápidamente.

Con estos esfuerzos, Alemania se consolida como nación líder en la búsqueda de energías limpias que sustituyan tanto al petróleo, como a la energía nuclear. Esta política de transición se llevará a cabo durante los próximos quince años. El país carece de grandes yacimientos de petróleo y desea asegurar su autoabastecimiento energético.

La energía nuclear ha sido un tema polémico en Alemania desde que se produjo el accidente nuclear de Chernóbil, en 1986. Al fin y al cabo, no está tan lejos del lugar del accidente. El rechazo a este tipo de energía ha ido creciendo desde entonces hasta que, al producirse el desastre de Fukushima, volvió con más fuerza que nunca. En Francia, país que cuenta con el mayor número de centrales nucleares de Europa, parece que seguirán arriesgándose.

La cuestión es que los países que inviertan ahora en energías limpias, se verán recompensados dentro de unas décadas.

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