La ‘Casa Pi’ de Zaragoza, finalista de una competición internacional de diseño de viviendas sostenibles


La Casa Pi, un proyecto de la Universidad de Zaragoza, ha de verse las caras en septiembre con otras 19 viviendas que también han llegado a la final del Solar Decahtlon 2012, una competición internacional que premia el diseño sostenible.

Un prototipo de la Casa Pi, que ha sido elegida como uno de los 20 proyectos de los 50 presentados, se instalará el próximo 3 de agosto en una nave del municipio zaragozano de Alfajarín. Posteriormente, se montará en Madrid para participar en la competición que se llevará a cabo en esta ciudad del 3 al 9 de septiembre.

Hacerla realidad ha sido una labor interdisciplinar, en la que han colaborado estudiantes, profesores e investigadores de las ramas de la arquitectura, las ingenierías y las artes de distintas universidades aragonesas. Pero la cosa no queda en prototipos y en concursos, ni siquiera en algo único, pues actualmente se está desarrollando un modelo para su comercialización.

Para ser finalista ha tenido que superar duros criterios tanto de diseño arquitectónico, bienestar e industrialización como de eficiencia energética, innovación, posibilidad de comercialización, sostenibilidad y, esto es interesante, también de sensibilización social.

¿Ganará, no ganará? Mientras deshojamos la margarita, podemos ir diciendo también que uno de sus puntos fuertes es que ha sido diseñada para tener el menor impacto posible en el ecosistema, y que cuenta con sistemas energéticos eficientes que utilizan fuentes renovables. Por otro lado, los materiales de construcción utilizados también son ecológicos, buena parte procedentes del reciclaje.

Planta superior giratoria

Como puede verse en la imagen, la Casa Pi es una vivienda unifamiliar de dos alturas, y cuenta con 50 metros cuadrados de superficie en la planta baja, donde estaría la parte habitable, y con una veintena más en la superior, cuyo espacio se reserva para las instalaciones.

Por lo tanto, no es una mansión, precisamente, pero su encanto en realidad es otro. Además de su sostenibilidad y de su autoabastecimiento energético, cuenta con un par de lagos en su jardincito, cuya función es otra es eliminar las aguas residuales a través de un proceso ecológico conocido como fitodepuración. El techo, por último está cubierto de placas fotovoltáicas que generan casi 10 kilovatios de potencia. Y dejamos lo más sorprendente para el final, porque la primera planta en su totalidad va moviéndose siguiendo la trayectoria solar para así captar mayor radiación solar. Increíble, ¿no?.

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