Paneles solares para regar en Egipto

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En países como Egipto, el agua para los cultivos se tiene que obtener bombeando agua de pozos que se encuentran a mucha profundidad. Para que las máquinas de bombeo funcionen, se necesita energía. Hasta ahora, se ha usado gasóleo para hacer funcionar estas máquinas. Pero no es una solución rentable ni ecológica.

El Proyecto Nacir tiene como objetivo buscar nuevas formas de uso de la energía solar fotovoltaica. Y una de estas nuevas formas es servir como fuente de energía para las máquinas de bombeo egipcias. Al norte de la capital del país, El Cairo, en una zona semidesértica, hay sesenta hectáreas donde se cultivan judías, guisantes y naranjos. Cerca, se va a construir una estación experimental, financiada por la Unión Europea, para proporcionar la energía necesaria, no sólo para las máquinas de bombeo, sino también para distribuir el agua para el riego y, una vez desalinizada, para los habitantes de la zona.

La Empresa Isofotón se encargará de la instalación de un Sistema de Concentración conectado a la red y la empresa Concentrix se encargará de la instalación de un sistema autónomo de 25 kWp, que será el que se utilizará para aplicaciones de bombeo de agua y riego. Además de estas dos empresas, participan en el proyecto el Instituto de Energía Solar de la Universidad Politécnica de Madrid, el Instituto de Sistemas Fotovoltaicos de Concentración (Isfoc), el Instituto Fraunhofer de Energía Solar (de Alemania), la Oficina Nacional de Electricidad de Marruecos (ONE) y el Ministerio de Recursos Hídricos de Egipto.

Se trata, además, de mejorar la tecnología de los paneles fotovoltaicos, usando unos de última generación, más eficientes y de menor coste. Al tratarse de paneles de energía solar fotovoltaica de concentración, la luz se concentra sobre células solares más pequeñas y más eficaces. De este modo, es hasta dos veces más eficaz que una célula solar clásica. Así, cada panel es capaz de producir, en condiciones normales, unos 50 kWh.

También están investigando cómo solucionar otros problemas que afectan al rendimiento de los paneles, como pueden ser la temperatura, el viento o la suciedad que se acumula en la parte externa.

Si se consiguen paneles eficientes y a un coste razonable, se podrían usar para diversas tareas en los países pobres y en vías de desarrollo.

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