Contradicciones del uso del biodiésel en Europa


España quiere usar más cantidad de biocarburantes, se supone que en detrimento del uso del petróleo y sus derivados. Lo que, en principio es una buena noticia. Pero, depende. Se contaminará menos, sí. Sin embargo, ese aumento del uso de los biocombustibles no reduce la dependencia energética si no se produce en el propio país, algo que parece difícil de conseguir en estos momentos.

Así, se importará biodiésel de países como Argentina o Sudáfrica. Es decir, que la dependencia energética no se reducirá, sino que, simplemente, se producirá un cambio geográfico. El mal menor es que, al menos, se dependerá de países más democráticos y donde se respetan en gran medida los derechos humanos. Otra pregunta que cabe hacerse sobre la situación es ¿cómo se transporta ese biodiésel desde países tan lejanos? ¿Viene en barcos o en aviones propulsados por petróleo? La contradicción está clara, entonces.

Según datos de la APPA (Asociación de Productores de Energías Renovables), en España hay suficientes plantas de biodiésel para abastecer ese nuevo porcentaje de demanda del país. E, incluso, para producir más. Sin embargo, no funcionan porque sale más caro producir el biodiésel (en toda Europa, en general) que importarlo de terceros países. Contradicciones de la economía global y el libre mercado. La explicación es sencilla: las importaciones son desleales porque los aranceles de exportación de los países productores de biodiésel son menores que los aranceles que se imponen a otras mercancías.

Pero la situación puede, y debe, cambiar. Para incentivar la economía y para cuidar el medio ambiente. Se puede, en primer lugar, incentivar la producción nacional, especialmente promoviendo la investigación para la reducción de los costes en el proceso de producción.

También se puede primar este tipo de energía. Es algo que se hace con la fotovoltaica (aunque cada vez menos) y también con una fuente de energía sucia como es el carbón. ¿No sería mejor usar el dinero de las ayudas europeas al carbón para elaborar biodiésel?

Por último, las marcas de coches deben informar sobre qué modelos aceptan biocarburantes para sus motores y promover su uso.

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