Energía y plásticos a partir de residuos alimentarios


Una planta piloto desarrollada por la Universidad de Valladolid está desarrolando la capacidad de obtener energía y polímeros (plásticos) de la celulosa procedente de residuos de la industria alimentaria. El proyecto de investigación va a crear una planta de demostración para intentar encontrar la financiación que haga posible la comercialización de la idea.

María Fernández, profesora de Tecnologías del Medio Ambiente de la Universidad de Valladolid, ha explicado que el proyecto consiste en el desarrollo de un proceso de despolimerización de la celulosa procedente de los residuos que se generan en la industria alimentaria. El método consiste en lograr que la celulosa sea soluble. Lo han conseguido en menos de un segundo, por lo que se pueden obtener otras substancias químicas de interés. La celulosa, presente en los vegetales, se convierte así en una fuente para la obtención de otros materiales.

Los técnicos de la Universidad de Valladolid han desarrollado una planta piloto con la que obtienen un rendimiento aproximado de 1,5 kilogramos a la hora. Los científicos buscan financiación y socios para proseguir con el interesante proyecto.

El proyecto será muy beneficioso tanto desde el punto de vista de la producción energética como de la investigación de nuevos materiales que sustituyan al plástico procedente de petróleo, uno de los materiales más contaminantes del mundo. Además, se reutiliza un residuo de la industria alimentaria.

De momento, este sistema no es rentable. Pero los investigadores señalan que llegará un momento en que, cuando el petróleo sea más caro y más escaso, la obtención de polímeros y la disposición de nuevas fuentes de energía será, no ya un avance científico, sino una necesidad social y económica. Cuanto antes se abaraten los procesos de reconversión de la celulosa en plásticos, antes llegará la sustitución total del petróleo y sus derivados.

En el caso concreto de los biocombustibles que se están investigando, el trabajo científico trata de obtener bioetanol con restos de zanahorias, pimientos, kiwis o naranjas, hortalizas y frutas cultivadas que pueden generar residuos no aprovechables para la industria. Con cuatro proyectos con un desarrollo cercano a los ocho años en los que se ha llegado a transferir al mundo de la empresa la tecnología y los resultados.

1 comentario

  1. Hola que tal es de gran interes para mi dicho tema estoy por hacer mis practicas profesionales y me gustaria saber si puedo ser parte del proyecto por su atencion muchas gracias

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