Generar energía del asfalto caliente


Si vives en el hemisferio norte, sal a la calle y toca el asfalto de las calles en estos días. Arde. (Si vives en el sur, no te preocupes, ocurrirá lo mismo dentro de cinco o seis meses.) Las carreteras reciben los rayos del sol durante todo el día y acumulan energía en forma de calor. ¿Por qué no aprovechar esa energía para generar electricidad? Es lo que investiga el Proyecto Pavener.

La Unidad de Construcción del centro tecnológico vasco Tecnalia participa en dicho proyecto. El objetivo es aprovechar la energía solar que incide en el asfalto para producir energía térmica para calefacción y climatización de edificios. En Holanda, un consorcio público-privado también estudia un proyecto de carril-bici fotovoltaico que pretende algo similar.

El sistema Pavener consiste en recoger la energía solar acumulada en los pavimentos mediante la circulación de un fluido que circula entre unas tuberías instaladas bajo el asfalto. Una mezcla del sistema de tubos que se usan en geotermia y un colector solar. Se puede aplicar debajo de cualquier superficie pavimentada expuesta a la radiación solar, es decir, carreteras, aceras, aparcamientos, pistas de aterrizaje, etc.

Las superficies asfaltadas pueden alcanzar hasta los 70 ºC en los días de más calor. La gran ventaja de este sistema, por tanto, está en la enorme cantidad de superficie pavimentada disponible, sobre todo, en las ciudades y sus alrededores. El potencial para recuperar toda esa energía es inmenso.

Este sistema Pavener, basado en tecnologías de almacenamiento de calor y de bombas de calor, puede utilizarse para generar aire acondicionado en edificios, centros deportivos y de ocio, piscinas y, también, agua caliente. Otra aplicación posible es su uso para mantener la temperatura del asfalto en invierno por encima de los niveles de congelación, que impediría la formación de hielo en las carreteras. Además, al mantenerse estable la temperatura de las carreteras, no aparecerían grietas y su mantenimiento sería más fácil y económico.

Una última ventaja que muchos ciudadanos agradecerían en verano es la de extraer el exceso de calor de modo que se reduciría la acumulación de calor urbano y las noches de verano serían más llevaderas.

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