Nueva época dorada de los dirigibles

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Los dirigibles tuvieron su época dorada desde principios del siglo XX. Se usaban para transportar mercancías y personas. Hasta que llegaron los aviones, a partir de los años treinta, mucho más rápidos, sí, pero propulsados con energía sucias. Ahora podemos estar en los albores de una segunda época dorada en este olvidado medio de transporte.

Los nuevos dirigibles prometen ser seguros, versátiles y, lo mejor de todo, usar fuentes de energía limpias y renovables. En los últimos cinco años, la compañía portuguesa Nortavia-Transportes Aéreos ha desarrollado un innovador proyecto, un prototipo a escala 1/10, de seis metros de lago, tres metros de altura y tres metros de ancho, al que se ha bautizado con el mismo nombre que la diosa de la Tierra, Gaya.

Estos nuevos dirigibles autopropulsados se podrían usar en diversas situaciones tan diferentes como mostrar publicidad, realizar estudios sobre el cambio climático o llegar hasta zonas inaccesibles después de que haya ocurrido un desastre natural. Para ello, han diseñado el dirigible con una nueva aerodinámica, una innovadora estructura conceptual y el uso de un propulsor híbrido que no contamina.

El sistema de propulsión de este nuevo dirigible del siglo XXI se basa en el uso del gas helio, almacenado en su interior, en pequeños compartimentos distribuidos a lo largo de su estructura. Se combina, además, el uso de biocombustible y células fotovoltaicas para generar la electricidad necesaria para alimentar los motores eléctricos que permiten que el dirigible vuele y avance.

Aparte del respeto al medio ambiente, el nuevo dirigible es muy seguro, ya que usa helio, un gas inerte y no inflamable más ligero que el aire, y, además, puede aterrizar de forma segura incluso si pierde gas.

El consumo energético es menor que el de los aviones y helicópteros y emite una cantidad mínima de dióxido de carbono (CO2). El proyecto se presentará al mundo en diciembre de 2011, en Seattle, Estados Unidos.

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