Suecia quiere que la mitad de su electricidad sea verde en el 2020


Suecia se las promete felices en materia de energía renovable, y no sólo porque es un terreno que domina, sino porque acaba de anunciar que añadirá 2.000 aerogeneradores a su haber eólico, dentro de sus planes a medio plazo, que pretenden que la mitad de la electricidad provenga de fuentes renovables.

Por lo pronto, la ministra del ramo, Maud Olofsson, ha anunciado la instalación de esos dos millares de turbinas a lo largo de la próxima década, añadiendo 10 teravatios -un teravatio equivale a un billón de vatios- por hora (TWh) de energía verde cada año a la red.

Aunque las cifras son increíbles, esta iniciativa no bastará para alcanzar la ambiciosa meta del 50 por ciento, pero da una idea de las medidas que se toman y se seguirán tomando en el futuro, previsiblemente.

Biocombustibles, cogeneración y eólica

“Suecia tiene excelentes perspectivas para aumentar rápidamente la producción de energía renovable, sobre todo por la quema de biocombustibles, las plantas de cogeneración -producción de energía eléctrica y energía térmica útil- y la energía eólica “, declaró Olofsson.

El país puede presumir de ser bajo en carbono sin necesidad de esperar a futuros resultados, lo que hace confiar en el cumplimiento de estos programas ecológicos que persiguen culminar ese camino verde emprendido desde hace años.


Sin embargo, la gran asignatura pendiente es dejar de ser tan esclavos de la energía nuclear y de la hidroeléctrica, si bien todo apunta a que se pasará el examen con nota de seguirse en esta línea.

Si no es para el año 2020, para más adelante, con el estratégico y cada vez más fuerte uso de las energías verdes que se están potenciando, entre ellas la energía solar, los biocombustibles y el viento. Sea como fuere, todavía les queda un largo y arduo trecho que andar, o desandar, según se mire.

2 comentarios

  1. Me parece perfecto que los países apuesten por este tipo de energías que son más beneficiosas desde el punto de vista medioambiental y que ayudan a evitar una gran dependencia de otras fuentes como el petróleo y de sus precios variables y producciones.

  2. Sí, sobre todo cuando la apuesta es a tan largo plazo, tanto mirando hacia atrás como hacia adelante. Estos ejemplos son auténticas lecciones sobre el camino que hemos de seguir todos los países, el mundo entero.

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