Un coche eólico más veloz que el viento

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Es el Blackbird, un vehículo también conocido por DDWFTTW (acrónimo de “con viento a favor más rápido que el viento” por sus siglas en inglés: directly downwind, faster than the wind). Lo increíble es que pueda correr impulsado únicamente por la fuerza del viento logrando velocidades mayores que la del propio viento. Hasta una velocidad de 2,86 veces mayor que la del propio viento.

¿Es eso posible? ¿No desafía las leyes de la Física? Un barco con velas, cuando le viento sopla de popa, el barco avanza a la mayor velocidad, pero no es posible navegar más rápido que el viento. La razón: si la embarcación alcanzase la velocidad del viento, no recibiría ningún viento relativo sobre las velas.

En el Blackbird, cuando el viento sopla en contra, las aspas del gran molino comienzan a girar, impulsando las ruedas hacia adelante. Cuanto más rápido se mueve, más viento recibe y más rápido puede hacer girar las ruedas. La velocidad de equilibrio se alcanza cuando la resistencia aerodinámica del conjunto de palas girando y el vehículo rodando iguala la fuerza impulsora, lo que sucede a 2,01 veces la velocidad del viento con respecto al suelo.

Con el viento a favor, el vehículo comienza a rodar por el puro efecto del viento trasero. Las ruedas comienzan a girar muy lentamente y son éstas las que hacen girar las aspas. Es el mecanismo contrario al caso anterior. A medida que el vehículo va ganando velocidad, hace girar las aspas más rápido, obteniendo poco a poco algo de tracción del molino, lo que acelera más el giro de las ruedas, que incrementan el impulso de las palas en un círculo virtuoso de movimiento de avance.

No es una máquina de movimiento perpetuo. Si el viento cesara, el vehículo no recibiría energía y se detendría. Llega un punto en el que el viento a favor empieza a ser viento relativo en contra, pero para entonces las palas giran tan rápido que todavía es capaz de ganar algo más de velocidad, hasta alcanzar 2,86 veces la del viento inicial con respecto al suelo.

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