Futuras ciudades ecológicas no contaminantes

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Alcanzar un futuro más sostenible en todo el planeta incluye la construcción de ciudades más verdes, y no cabe duda de que el futuro se plantea como un reto que exige inversiones urbanas en fuentes renovables y en un uso más eficiente de la energía. ¿Pero, cómo afecta esto al diseño urbano? Sólo en parte, pues las ciudades son como un gran organismo vivo, y en él todos sus elementos deberán ser respetuosos con el medio ambiente para poder considerarse urbes ecológicas.

Así, el ecosistema urbano requiere de soluciones integrales que mejoren su relación con en entorno, a ser posible que propicien su integración con la naturaleza de la forma menos agresiva, minimizando la contaminación atmosférica y también la sonora. Sistemas de alumbrado público eficientes, paneles solares en las fachadas de los edificios, tejados verdes, construcción de inmuebles y de espacios públicos con materiales ecológicos al tiempo que energéticamente eficientes.

Urbes con hogares, oficinas y comercios que se alimenten de fuentes de energía renovables, que aprovechen los recursos naturales del lugar donde se encuentren (la lluvia, la luminosidad, etc.), con materiales de construcción sostenibles, que aislen del frío, el calor o la humedad. O, por ejemplo, que canalicen estos elementos para que en lugar de ser un inconveniente sean una riqueza que poder aprovechar… Todo esto y mucho más será una ciudad del futuro con inteligencia ambiental.

Fomento del transporte público

Por lo tanto, el mobiliario urbano no es el único elemento importante para conseguir una ciudad más verde. Lógicamente, son muchos otros los puntos que hay que tener en cuenta, como la movilidad, es decir, el fomento de un transporte público no contaminante, un transporte de mercancías para abastecerla que sea igualmente respetuoso con el entorno o un sistema de reciclaje de residuos que cuente con una ciudadanía concienciada y, por supuesto, con una infraestructura eficaz.

Conseguir estos objetivos vendrá acompañado de nuevas tecnologías e ideas revolucionarias que ahora ni siquiera podemos imaginar. Pero, sean como sean y cuales sean, su cometido no será otro que ayudar a crear urbes más humanas, que minimicen sus emisiones de efecto invernadero para crear una atmósfera más habitable y sana, al mismo tiempo que contribuyen a la lucha contra el cambio climático.

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