Se estanca el uso de biocombustibles en Europa


El consumo de biocarburantes en la Unión Europea (UE) creció un 3% en 2011, lo que refleja el estancamiento del crecimiento: en 2010, fue del 11% y, en 2009, del 24,6%. La producción de biodiésel cayó un 8% el año pasado, mientras que la de bioetanol subió un 3% (en 2010, lo hizo un 20%).

Así se desprende de un informe sobre biocarburantes en la UE publicado por EurObserv’ER. La principal causa de este estancamiento es la incorporación de criterios de sostenibilidad. Con todo, el informe prevé que se conseguirá cumplir los objetivos europeos (un 10%, en 2020, de renovables en el transporte) gracias al avance de los biocombustibles de segunda generación.

Por primera vez desde que EurObserv’ER analiza el sector, ha descendido la producción de biodiésel en las plantas de la UE. La European Biodiesel Board (EBB) ha hecho una primera estimación que calcula la producción en 8,8 millones de toneladas, un 8% menos que en 2010, cuando se produjeron casi 9,6 millones de toneladas.

EurObserv’ER señala que las importaciones de biodiésel desde Argentina e Indonesia explican, en parte, la situación. El consumo ha aumentado en la UE (de 10,3 a 10,5 millones de toneladas equivalente de petróleo), pero no ha servido para impulsar la producción europea.

El mal momento de la industria española es otra de las causas. Empresas como Infinita Renovables, la tercera en capacidad de producción en Europa, tiene dos de sus plantas cerradas, y Entaban, tres de sus cuatro fábricas también cerradas.

La producción europea de bioetanol sí se incrementó, pero con un porcentaje de crecimiento muy inferior a años anteriores. Según datos de la patronal europea, la European Renewable Ethanol Association (ePURE), la producción llegó a los 4.393 millones de litros en 2011.

El frenazo a la producción de biocarburantes se explica también por el estancamiento del consumo. Entre 2010 y 2011, creció solo un 3%, es decir, pasó de 13,2 a 13,6 millones de tep. Los Gobiernos de la UE ahora centran su atención en implantar sistemas de sostenibilidad para verificar que el biocarburante empleado cumple los requisitos de la directiva de energías renovables. En Alemania, por ejemplo, primer Estado donde entró en vigor el sistema que verifica el cumplimiento de dicha directiva, el consumo ha bajado de 3.040.151 tep (2010) a 2.956.746 tep (2011). España, por el contrario, ha pasado del cuarto al tercer puesto como consumidor, al pasar de 1.420.298 tep a 1.672.710 tep.

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