Las fuentes de energía renovable que conocemos

biocarburante
¿Qué es la energía renovable? Es la energía que proviene de fuentes naturales que a priori son inagotables. Lo son por la gran cantidad de energía que contienen o por su capacidad para regenerarse de forma natural, sin que sea necesaria la acción del hombre.

A continuación vamos a ver los tipos de energía renovable más extendidos en nuestro país y en otros puntos del planeta.

Biocarburantes

Estamos hablando de combustibles líquidos o gaseosos que se producen a partir de biomasa y que se utilizan en el sector de la automoción. La materia orgánica biodegradable procede de residuos agrícolas, urbanos, forestales e industriales, pero también de cultivos energéticos. Los tres tipos de carburante que se comercializan son el biogás, el bioetanol y el biodiésel.

Biomasa

Es el hecho de utilizar materia orgánica como fuente energética. El proceso de obtención de la energía puede ser espontáneo, biológico o provocado. Cuatro son los pasos que explican el proceso de transformación del calor en electricidad: combustión, digestión anaerobia, gasificación y pirolisis.

biomasa

Energía eólica

Es la energía que se genera al aprovechar la energía energética creada a partir de una masa de aire. Es un tipo de energía que se ha utilizado desde hace cientos de años para mover barcos o para hacer funcionar molinos que se utilizaban para bombear agua y moler grano. Fue en el siglo XX cuando se vieron las posibilidades reales de la energía eólica a gran escala, lo que provocó la instalación de grandes aerogeneradores.

Marina

Aprovecha la energía de los océanos. Las corrientes, las mareas, las olas se aprovechan para crear electricidad. También es importante el hecho de que la temperatura sea distinta entre la superficie y el fondo marino. Es un recurso energético plagado de ventajas, aunque también tiene un inconveniente. Hay que contar con la tecnología adecuada para trasladar la energía a la tierra, algo que siempre implica grandes inversiones.

energia marina

Solar fotovoltaica

Es la que transforma los rayos del sol en electricidad. ¿Cómo? A través de los paneles fotovoltaicos. Éstos contienen una serie de electrones capaces de generar una pequeña diferencia de potencial. Se sabía de sus posibilidades desde el siglo XIX, pero no fue hasta la década de los 50 cuando se puso en marcha una infraestructura en condiciones.

Lo mejor de todo es que cualquiera pueda apostar por este tipo de electricidad (siempre y cuando pueda soportar los impuestos del Gobierno). Encontramos desde campos plagados de placas enormes hasta pequeños paneles situados en el tejado de pisos y casas.

solarenergie

Solar térmica

Es la que aprovecha la energía del sol para producir calor que después se aprovecha a la hora de cocinar alimentos o calentar agua. Encontramos colectores de baja, media y alta temperatura. Los de baja temperatura suelen corresponder a placas que se usan para calentar agua. Los de media se suelen utilizar para calentar agua o aire para usos residenciales o comerciales, mientras que los de alta son los que producen energía eléctrica a través de espejos y lentes.

Solar termoeléctrica

Aquí hay que hablar de dos etapas. En la primera la radiación solar se convierte en calor. En la segunda ese calor se convierte en electricidad gracias a unos ciclos termodinámicos convencionales o utilizando generadores termoeléctricos. En España hay muchas esperanzas depositadas en este tipo de fuente renovable, ya que disponemos de cientos de horas de sol a lo largo del año.

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